¿Por qué el liderazgo se convirtió en la palabra de moda? ¿Por qué todos creemos que aún existe una brecha enorme entre lo que leemos y la realidad en las empresas? ¿Cuántos no hemos sentido que nuestro líder no es el mejor?
Hace más de una década que la palabra "liderazgo" no deja de crecer. Es infinito todo lo que existe: libros, podcasts, videos, revistas, cursos. Hoy tenemos tanta información sobre lo que se necesita para ser un buen líder que a veces, de tanto leer, lo vemos como un imposible.
Tantas cualidades, tantas habilidades — unas innatas, otras aprendidas — no lo hacen fácil. Y creo que ahí está el problema: queremos tanta perfección que nos olvidamos de lo básico.
Cuando analizas a los líderes que admiras — los que sigues en redes, los que han sido tus mentores — entiendes que la base sigue siendo profundamente humana, de grandes valores. Después de leer mucho, estudiar el tema, conversar con muchos líderes, y ver hijos, hermanos y amigos decir que aún no sienten en su trabajo a un líder que los apasione, llego siempre a la misma conclusión.
La base del liderazgo es ser buen ser humano.
Entender que no somos perfectos. El líder que más admiro nunca pretendió serlo. Su poder venía precisamente de reconocer sus límites en voz alta.
Descubrir que no sabemos todo. Y estar genuinamente emocionados por eso. La humildad intelectual no es debilidad — es el motor del aprendizaje continuo.
Pensar que cada día puedo aprender más. Un 1% mejor cada día. Eso es todo lo que se necesita. No un salto cuántico, no una transformación radical — solo consistencia.
Aprender a escuchar mucho más de lo que hablamos. Tenemos dos oídos y una boca por alguna razón. Los equipos que más crecen son los que tienen líderes que realmente escuchan.
Saludar todos los días. Suena pequeño. No lo es. Un saludo genuino le dice a alguien: "Existes. Importas. Te veo." No hay curso que reemplace eso.
Tener momentos de reflexión y espiritualidad. Independientemente de cuál sea tu creencia. El líder que no se detiene a reflexionar pierde el rumbo — y arrastra a su equipo consigo.
Aprender de los hijos, la familia, los amigos. El liderazgo no empieza en la oficina. Empieza en casa, en el mercado, en una conversación de domingo. La vida entera es entrenamiento.
Por eso, si no te lideras a ti mismo como ser humano, nunca seremos buenos líderes. Y la noticia es que nunca es tarde. Siempre estamos a tiempo para intentarlo.
Yo lo intenté tarde en mi vida. El resultado fue sorprendente. No necesitas haber hecho infinidad de cursos, no necesitas un título nuevo, no necesitas la certificación de moda. Solo necesitas ser consciente internamente y trabajarte día a día — solo tú, en tu interior.
Y te aseguro que cuando das calidad humana, todo lo demás llega solo.
¿Por qué el liderazgo se convirtió en la palabra de moda? +
Hace más de una década que el liderazgo se convirtió en industria. La abundancia de libros, podcasts y cursos multiplicó la información pero también complicó la imagen del "líder perfecto". El problema es que buscamos tantas cualidades que olvidamos que la base sigue siendo algo mucho más sencillo: ser buen ser humano.
¿Cuál es la base del liderazgo según Magdalena Fandiño? +
La base es ser buen ser humano: reconocer que no somos perfectos, aprender a escuchar más de lo que hablamos, saludar todos los días, tener momentos de reflexión y trabajarse internamente. Si no te lideras a ti mismo, nunca podrás liderar a otros con autenticidad.
¿Es tarde para convertirse en un buen líder? +
Nunca es tarde. No necesitas cursos ni certificaciones. Solo necesitas ser consciente internamente y trabajarte día a día. Cuando das calidad humana, todo lo demás llega solo.
Magdalena Fandiño
Cofundadora de sertú · Experta en moda y estilo
Escribe sobre elegancia, bienestar y el arte de vivir bien sin sacrificar quien eres. Cofundadora de sertú, la comunidad para mujeres latinas que no se detienen.